¿Habéis escuchado en alguna clase de Pilates la palabra Hinge? No se trata de un ejercicio propio del Método Pilates, es más bien un modo de realizar un movimiento. Su traducción es bisagra, y como indica su nombre lo que buscamos es un movimiento de bisagra en ciertas partes del cuerpo mientras que nuestra columna permanece sin cambio. Es decir, nuestra columna vertebral no realiza ni flexión, ni extensión ni giros.
En el Hinge no implica que nuestro tronco no tenga desplazamiento, sólo que este se realizará buscando la movilidad de cadera hacia abajo, pudiendo estar incluido también el movimiento de brazos desde la articulación del hombro.
El ejercicio es muy empleado en multitud de disciplinas y en muchas de fitness. Se aplica especialmente en trabajos donde se levanta peso, para que la fuerza empleada al realizar esta elevación surja del tronco inferior, especialmente de cuádriceps y glúteos. Así evitamos que el peso se levante empleando músculos de la espalda que pueden ser más débiles y que la carga no llegue a una columna flexionada lo que produciría un aplastamiento de la parte delantera de nuestros discos vertebrales. Este aplastamiento crea una presión en el anillo fibroso del disco posteriormente que puede llegar a romperlo, dando lugar a las temidas hernias discales.
El movimiento en bisagra se puede realizar estabilizando una parte del cuerpo y moviendo una o varias articulaciones. Podremos realizarlo sentados, moviendo únicamente caderas. Si lo hacemos de rodillas, podremos mover sólo rodillas o caderas y rodillas. En bipedestación lo podremos hacer combinando una o varias de las articulaciones: tobillo, rodilla y cadera. Este artículo va a desarrollar el ejercicio en Hinge que más empleamos en nuestras clases de Pilates. Es la opción en la que movemos estas tres articulaciones a la vez. El ejercicio también es conocido como sentadilla en bisagra o en Hinge.
Descripción del ejercicio

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